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Tan profunda que es la vida...


Cada momento es tan bueno como el otro para sentirse bien y disfrutar del tiempo.

La noche da la tranquilidad que uno busca durante el día. Las ideas se refrescan y el gusto de querer un día mas se hace presente.

Dichoso estoy por haber superado una vez mas mi temor al ser yo mismo. Disfruto mucho el parados frente a las personas y establecer un tema de discusión donde se pueda ver tantos puntos como se deseen.

Este día termino una etapa de preparación de 8 meses donde se resumió en 15 minutos que me llevaron a un posible cambio de vida. Muy contento estoy con mi esfuerzo dado. El resultado me tiene en gran medida sin cuidado. Lo que gané, es que le demostré a la persona mas importante de mi vida (ósea yo) que puedo superar cualquier cosa. Llegar a este punto a este nivel da un gran sentimiento de orgullo personal de estabilidad emocional de un gusto por ser como soy.

Esta noche, el silencio del hotel es una burbuja dentro de una ciudad movida. Es un punto de encuentro con uno mismo, donde los sentimientos mas profundos salen a relucir y la persona con sentimientos que no sabes que esta ahí por fin aparece.

Un ser interno que solo una persona conoce que solo una acepta u odia. Pero es como realmente somos y es nuestro mas profundo secreto oculto para todos.

Miedos, deseos, pasiones y dichas se van a nuestro mas profundo ser. Un conjunto de emociones se hacen presentes y en el momento menos indicado estallan. Cambiando nuestro camino de la vida. Pero esas son las cosas que nos vuelven humano de las cuales tenemos el gusto de disfrutar.

No hay mejor cosa que sentírse vivo y tener la dicha de poder decir “aquí estoy…”.

Tan profunda que es la vida… Que aun… No la sabemos vivir.